Respirar hondo y no saciar la necesidad de aire, es la sensación que dejas con tu ausencia.
Solo queda el recuerdo de la risa, los momentos, las palabras, los abrazos y la esperanza de vernos nuevamente.
Allá donde el espíritu adquiere su verdadero sentido, en aquel lugar entre el calor y el frío que solo se puede percibir cuando el sueño invade la mente, allá en ese pequeño rincón quiero encontrarte nuevamente para sentir ese fraternal abrazo.
Allá, en ese lugar, donde inician y terminan los caminos es donde nos volveremos a encontrar, para reírnos de este mal sueño que unos le llaman destino y otros, vida...
Allá, nos veremos...